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Opinión

Relación escuela-familia y órganos de participación

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Maestra Fanny Pimentel De la Rosa.

Por: Fanny Pimentel De la Rosa.

Mediante este artículo se pretende dar a conocer las funciones de los órganos de participación de los centros educativos y su rol de apoyo en la toma de decisiones en lo relativo a la gestión y a los procesos pedagógicos, junto a los actores del centro. También se aportan algunas sugerencias que pueden ayudar en la solución y/o mejora de conflictos y situaciones desfavorables, que impiden el desarrollo de las buenas prácticas educativas.

¡La educación es cosa de todos! La escuela no puede aislarse de los fenómenos sociales, culturales, religiosos, políticos, medioambientales y económicos; esta ha de estar vinculada permanentemente con estos sectores que de una u otra forma, hacen vida en la sociedad. Es decir, la escuela no puede sola, hace falta producir la sinergia con la familia y los órganos de participación internos y externos, haciendo de la escuela el lugar idóneo, para la formación de hombres y mujeres íntegros.

En los momentos actuales, el concepto de participación incluye una visión ampliada en la que, las relaciones familia-escuela se plantean como un instrumento esencial para la mejora de los procesos y resultados educativos. Desde esta perspectiva, el papel de los progenitores se considera indispensables en los logros académicos de los hijos, por lo que, se enfatiza la necesidad de dirigir los esfuerzos al logro de una colaboración efectiva entre padres y escuela.

Para el buen desarrollo de los procesos institucionales y pedagógicos, dentro de la escuela, legalmente existen un conjunto de órganos de participación, estos realizan funciones específicas y deben jugar el papel por el cual son elegidos cada año, entre los más importantes están: la Junta Descentralizada, El equipo de gestión, La APMAE, El Consejo Estudiantil entre otros.

Carlos Morillo (Chijo Anuncio

 

Es preciso citar la Ley 66-97, art.59 acápite k, expresa; que el grado de compromiso y la intervención de la familia y la comunidad en el proceso educativo constituye un parámetro determinante de la calidad educativa.

La Ley General de Educación No. 66-97, especialmente el artículo 185, en el que se ordena crear la Asociación de Padres, Madres, Tutores y Amigos de la Escuela en cada centro educativo, con la finalidad de apoyar directamente la gestión del establecimiento.

También están presentes en los centros educativos, los consejos de curso, de los cuales se forma el consejo estudiantil de cada escuela, los cuales tienen funciones establecidas en la Orden Departamental 05´97 que ordena, la conformación y función de éstos. Esta es enfática cuando dice: los consejos estudiantiles tendrán la capacidad de propiciar reuniones periódicas preferiblemente dos veces al mes, dentro del horario de clases, en el conjunto de funciones que le otorga como órgano de participación se encuentra: contribuir al cumplimiento de la misión, fines y propósitos de la educación dominicana, desarrollo de las potencialidades y capacidades de los estudiantes especialmente las referidas a las responsabilidades y compromisos de la vida en democracia, también identificar los problemas y necesidades del centro escolar y de la comunidad y proponer alternativas de solución conjuntamente con otros organismos de participación. (O. D. 5’97 Artículos; 1 al 8).

Esto implica que han de fusionarse los esfuerzos en pro de disminuir los comportamientos desfavorables del alumnado en los centros educativos, los cuales están alarmando a la población, tanto los que se publican a nivel de los medios de comunicación, como los que no. Es preciso enfatizar en que el profesorado debe ser capaz de armonizar con las familias de los estudiantes e involucrarlos en la construcción de su desarrollo biopsicosocial.

A continuación, se presentan algunas sugerencias, que se pueden tomar en cuenta, para mejorar la disciplina y el orden en los centros educativos, consensuando la toma de decisiones con los distintos órganos de participación:

 Volver a una escuela con reglas y normas de comportamiento, pero no solo escritas en papel, sino haciéndolas cumplir, con el apoyo de las familias en su divulgación al inicio, durante y al final del año escolar.

 Se requiere que desde el máximo órgano rector de la educación se le coloque contenidos a la Jornada Escolar Extendida (JEE), donde los alumnos puedan aprender y desarrollar habilidades manuales, corporales y tecnológicas que estén acorde con sus intereses.

 Que, desde los equipos de gestión, se involucren a los padres en actividades de socialización con charlas dinámicas y planificadas por el departamento de orientación y psicología, que favorezcan la integración y participación de estos en la vida escolar.

 Que se regule el uso y manejo de los celulares en la escuela por porte del alumnado o que solo sean llevados por estos, en situaciones específicas de aprendizaje en el aula.

 Que se trabajen los Proyectos Participativos de Aula (PPA) como estrategia para la resolución de conflictos.

 Que se trabaje de manera lúdica con los estudiantes, las relaciones armoniosas entre pares y entre los actores, con el departamento de orientación y psicología e implicando a las familias.

 Que se elaboren planes de acción, tendentes a fomentar la participación de las familias y la comunidad en la escuela, propiciando un clima de unidad, convivencia y confraternidad entre todas las instituciones.

 Que los docentes, hagan cumplir la Orden Departamental 05-97 y pongan a funcionar los consejos de cursos y que los involucren en la toma de decisiones oportunas, para el desarrollo de su propia disciplina y de sus aprendizajes. De esta forma ellos se sienten responsables y comprometidos en su propia formación.

 Que, desde el Estado, como principal ente regulador de la educación se abran campañas tendentes a fomentar los valores familiares y escolares en los estudiantes y que estas se emulen en los centros educativos.

 Que las escuelas vuelvan a orar, cantar, dramatizar y que se retomen los clubes estudiantiles de lectura, deporte, teatro, danza y música; entre otros.

Debido a que, los fines de la educación dominicana contemplan una educación integral y de calidad para todos, por tanto es preciso que se fortalezcan en los centros educativos los organismos de participación, para que se produzca la democratización de la escuela y se involucren a las familias y al alumnado en su propio proceso de formación, asumiendo el compromiso de educar no solo en competencias conceptuales y procedimentales; sino también actitudinales, formando ciudadanos capaces de tomar sus propias decisiones, en favor de sus mejores intereses individuales y colectivos, según lo que requiere la sociedad actual.

Referencias bibliográficas:

Consejo Escolar del Estado (2014). La participación de las familias en la educación escolar. Madrid: Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

file:///C:/Users/d20b8492/Documents/ley_general_educacion_66-97.pdf
http://www.educando.edu.do/files/2013/9964/5786/Ordenanza_05-1997.pdf

La autora es especialista en Educación para la Diversidad.

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