El estudio señala que la iluminación durante la noche, ya sea en interiores o al aire libre, induce la interrupción de los ritmos biológicos del cuerpo humano, que pueden provocar enfermedades metabólicas crónicas como cáncer, diabetes, obesidad y depresión.
Los investigadores consideran que a pesar de que la contaminación lumínica es muy común, cuenta con menos atención que otros contaminantes ambientales a pesar de sus consecuencias perjudiciales para la salud humana.
