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12 millones de libras de carne molida retiradas del mercado por Salmonela

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samonella

a marca de carne JBS Tolleson está retirando más de 12 millones de libras de productos de carne cruda que pueden haber sido contaminados con salmonela.

El Departamento de Agricultura de los EEUU (USDA) dijo este martes que la compañía de Arizona está retirando del mercado aproximadamente 12,093,271 libras de productos crudos de carne cruda, incluida la carne molida, que pueden estar contaminados con una cepa de salmonela.

Los productos de carne de res se empacaron en varias fechas desde el 26 de julio de 2018 hasta el 7 de septiembre de 2018.

Los productos que fueron enviados a tiendas y supermercados de todo el país llevan el número de establecimiento “EST. 267″ dentro de la marca de inspección del USDA.

USDA insta a los consumidores que han comprado estos productos a no consumirlos. Estos productos deben desecharse o devolverse al lugar de compra.

El consumo de alimentos contaminados con salmonela puede causar salmonelosis, una de las enfermedades bacterianas más comunes transmitidas por los alimentos, dijo el USDA.

Los síntomas más comunes de la salmonelosis son diarrea, calambres abdominales y fiebre dentro de las 12 a 72 horas después de ingerir el producto contaminado. La enfermedad suele durar de 4 a 7 días.

Adultos mayores, los bebés y las personas con sistemas inmunológicos débils tienen más probabilidades de desarrollar una enfermedad grave.

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Salud

Vídeo: Medicina: 7 de los casos más extraños

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La historia de la medicina puede ser tan extraña como fascinante.

El experiodista de la BBC Thomas Morris lo sabe bien.

En su libro “El misterio de los dientes que explotaban y otras curiosidades de la historia de la medicina” (Penguin, 2018), revela siete de los casos más extraños en los anales médicos.

1. Los dientes que explotaban

Hace 200 años, un clérigo de Pennsylvania, Estados Unidos (identificado solo como “el Reverendo D.A.”) comenzó a padecer un dolor de muelas insoportable.

Fuera de sí por la agonía, hizo todo lo posible para aliviar el dolor: correr por su jardín como un animal enfurecido, golpearse la cabeza contra el suelo y hundir la cara en agua helada.

Desafortunadamente, todos esos intentos fueron en vano.

A la mañana siguiente, el clérigo caminaba de un lado a otro por su estudio, agarrándose la mandíbula, cuando de repente “un estruendo agudo, como un disparo de pistola, rompió su diente en pedazos, dándole un alivio instantáneo”.

Extrañamente, la explosión del canino del sacerdote fue el comienzo de una epidemia de dientes explosivos que eventualmente sería reportado en una revista dental bajo el llamativo título: “Explosión de los dientes con un informe audible”.

Al parecer, el dolor de muelas de una mujer joven terminó de forma espectacular cuando su muela adolorida estalló con tal violencia que casi la derribó, ensordeciéndola durante varias semanas.

¿Qué pudo haber causado estas explosiones dramáticas? Los expertos propusieron numerosas teorías, que iban desde cambios bruscos de temperatura hasta los productos químicos utilizados en los primeros empastes.

Ninguna de estos argumentos, sin embargo, fue particularmente convincente, por lo que el caso de los dientes que explotaban sigue sin resolverse hasta la fecha.

2. El marinero traga cuchillos

En 1799, un marinero estadounidense de 23 años llamado John Cummings desembarcó para pasar la noche con sus compañeros en el puerto francés de Le Havre.

Allí, el grupo vio a un mago que entretenía a una gran audiencia pretendiendo que tragaba cuchillos.

Más tarde esa noche, Cummings, que ya estaba muy borracho, se jactó de que podía tragar cuchillos “igual que el francés”. Animado por sus amigos, el temerario marinero se metió su cortaplumas en la boca y se lo tragó.

Un traga sables antiguo.

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El marinero vio a un hombre que tragaba cuchillos y tuvo la poca inteligente idea de imitarlo.

Cuando un espectador le preguntó cuántas navajas podía tragarse al mismo tiempo, Cummings respondió: “¡Todos los cuchillos a bordo de la nave!“, antes de consumir tres más.

Fue una hazaña impresionante, si bien fue una idiotez. Aunque Cummings no intentó tragar más cuchillos por seis años, en 1805 quiso lucirse en una fiesta y repitió su actuación frente a un grupo de marineros.

Pero no pasó mucho tiempo hasta que Cummings comenzó a sufrir los efectos negativos de su “dieta” poco ortodoxa.

Un terrible dolor abdominal hizo que comer se volviera cada vez más difícil y comenzó a morir de hambre.

Finalmente falleció en 1809 después de una larga enfermedad.

Sus médicos, que no habían creído su historia de que había comido cuchillos, quedaron inicialmente desconcertados, hasta que diseccionaron su cuerpo y se asombraron al descubrir los restos corroídos de más de 30 cuchillos dentro de su estómago e intestinos, uno de los cuales incluso perforaba su colon.

3. La cura de anca de paloma

Los médicos del siglo XIX empleaban una amplia gama de remedios extraños, pero pocos eran tan extraños como el recomendado por el médico alemán Karl Friedrich Canstatt.

El eminente especialista en enfermedades infantiles daba la siguiente receta para tratar las convulsiones infantiles: “Si uno sostiene el anca de una paloma contra el ano del niño durante el ataque, el animal muere pronto y el ataque cesa con la misma rapidez”.

Palomas

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En Londres se rieron de este insólito tratamiento pero sus defensores estaban convencidos de que había funcionado.

Fue una idea excéntrica y, curiosamente, el doctor Canstatt no fue el único médico que creía que funcionaba.

Cuando el director del Hospital Infantil de San Petersburgo, Dr. JF Weisse, fue convocado para tratar a un niño que estaba gravemente enfermo, una noche en agosto de 1850, tuvo poco éxito con los medicamentos convencionales.

Desesperado, pidió a los padres que consiguieran una paloma. “Después de que el ave se aplicó al ano del niño”, anotó en un diario médico, “jadeó para respirar varias veces, cerró los ojos periódicamente, luego sus pies se contrajeron en un espasmo y finalmente vomitó”.

El niño se recuperó milagrosamente, aunque no se puede decir lo mismo de la paloma: después de rechazar su comida, murió unas horas después.

Cuando las noticias sobre la “cura de anca de paloma” llegaron a las revistas médicas de Londres,causaron muchas risas.

Pero Weisse ignoró las burlas e instó a una mayor investigación: “Los experimentos con otras aves de corral son necesarios”, escribió, aparentemente en serio.

4. El soldado que removió su propio cálculo de vejiga

El coronel Claude Martin era un soldado del siglo XVIII que pasó gran parte de su vida trabajando para la Compañía Británica de las Indias Orientales.

Además de disfrutar de una exitosa carrera militar, trabajó como cartógrafo, arquitecto y administrador. Se convirtió en el europeo más rico de India y también construyó (y voló) el primer globo aerostático del país.

Pero lo que es menos conocido de Martin es que fue la primera persona que realizó -y que se sometió- a un procedimiento médico que más tarde sería conocido como litotricia.

Instrumento para realizar una litotricia.

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Medio siglo después de que Claude Martin se operara a sí mismo, cirujanos franceses crearon un instrumento muy similar al que él inventó para remover cálculos en la vejiga.

Cuando desarrolló los síntomas de un cálculo en la vejiga, en 1782, Martin decidió no visitar a un médico, dándose cuenta de que una operación para extirparlo sería extremadamente dolorosa.

En cambio, el valiente francés tomó el asunto en sus propias manos.

Martin diseñó un instrumento especial hecho con una aguja de tejer y un mango de ballena. Luego insertó este instrumento casero en su propia uretra y dentro de su vejiga, y raspó la piedra poco a poco.

Encima de eso, el coronel repitió el horrible procedimiento hasta 12 veces al día, durante seis meses.

Sorprendentemente, funcionó: al final de ese período sus síntomas habían desaparecido.

Cincuenta años después, algo muy similar a la técnica de Martin se convirtió en un método estándar para el tratamiento de cálculos en la vejiga, gracias a la investigación pionera de cirujanos en París, que aparentemente desconocían lo que había hecho el coronel.

Martin no solo fue el primero en realizar el procedimiento, más tarde conocido como litotricia; también fue el primer paciente en someterse a esta operación.

5. El cuento del molinero

El 15 de agosto de 1737 un joven llamado Samuel Wood estaba trabajando en uno de los molinos de viento en la isla de los Perros en Londres.

Caminando en busca de otra bolsa de maíz, no se dio cuenta que tenía una soga colgando.

Al pasar frente a una de las grandes ruedas de madera, la cuerda quedó atrapada en uno de los engranajes y antes de saber lo que estaba sucediendo, voló por el aire y cayó bruscamente al suelo.

Al levantarse Wood no sintió dolor, excepto por un ligero hormigueo en su hombro derecho. Y entonces vio un objeto inesperado enganchado en la rueda: un brazo amputado.

¡Su brazo!, se dio cuenta con horror.

Molinos

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El accidente que tuvo en el molino convirtió a Samuel Wood en una leyenda médica.

Mostrando una compostura admirable, logró bajar por una escalera estrecha y luego caminar hasta la casa más cercana para pedir ayuda.

Perder una extremidad no es un asunto trivial: la lesión de Wood fue tan drástica que los médicos que trataron al joven temían un desenlace fatal. Pero se sorprendieron al ver que el brazo había sido arrancado tan limpiamente que la vida de su paciente no corría peligro.

Wood se recuperó de su percance en cuestión de semanas y se convirtió en una especie de celebridad: las tabernas locales incluso vendían imágenes del hombre que había sobrevivido cuando un molino de viento le arrancó el brazo.

En noviembre de 1737, tres meses después del accidente, Samuel fue llevado ante la Royal Societycomo una curiosidad viva, con su brazo amputado, ahora conservado en alcohol, que también se presentó para que los científicos reunidos lo examinaran.

6. Babosas en su estómago

En el verano de 1859, una niña de 12 años de Londres llamada Sarah Ann comenzó a quejarse de sufrir náuseas. Sus síntomas no eran graves y sus padres no se preocuparon hasta que una tardevomitó una gran babosa de jardín, que fue descrita como “viva y muy activa”.

Sarah Ann luego vomitó siete babosas más, de varios tamaños, pero todas vivas, y sus padres decidieron que probablemente era hora de buscar atención médica.

Cuando le preguntaron si había comido algo inusual, la niña le dijo al médico que le gustaba comer las lechugas del jardín.

Lechuga

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La teoría del médico de la niña fue que comió las babosas sin querer al ingerir lechuga de su jardín pero eso luego se refutó.

El médico concluyó que, sin saberlo, se había tragado a una familia de babosas jóvenes que habían crecido hasta la madurez dentro de su estómago por varias semanas.

También notó que Sarah Ann tenía una sola mano, algo que él atribuyó al hecho de que su madre había sido “asustada por un puercoespín” durante el embarazo.

La historia de las babosas parecía inverosímil y algunos expertos sugirieron que la niña debía estar fingiendo: “¿Puede la babosa del jardín vivir en el estómago humano?”, se preguntaba en un titular de la revista científica The Lancet.

JC Dalton, un profesor de fisiología de Nueva York, decidió averiguarlo. Realizó una serie exhaustiva de experimentos que involucraron mojar babosas vivas en ácido estomacal para ver qué sucedía.

Todas las criaturas murieron en cuestión de minutos y fueron digeridas completamente varias horas después, y el profesor concluyó, razonablemente, que nolas babosas no pueden vivir en el estómago humano.

Entonces, ¿qué estaba mal con Sarah Ann? Parece probable que su enfermedad fuera más mental que física.

Pero sea lo que sea lo que la afligió, ciertamente no fue una familia de moluscos que vivía en su estómago.

7. Una molestia ardiente

La halitosis, también conocida como mal aliento, es una condición incómoda y vergonzosa, pero rara vez es peligrosa.

En 1886, un hombre de Glasgow, cuyo nombre se desconoce, que había estado sufriendo de mal aliento durante aproximadamente un mes, desarrolló un nuevo síntoma preocupante.

Al despertarse en medio de la noche, prendió un fósforo para mirar su reloj. Cuando intentó soplarlo, su aliento se prendió fuego, causando una tremenda explosión.

Hombre arrojando fuego de su boca.

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Un médico eventualmente descubrió por qué el aliento de algunos hombres era combustible.

Su esposa se despertó de inmediato y encontró a su esposo escupiendo fuego como un dragón dispéptico.

El médico del hombre nunca había escuchado algo similar y al principio nadie sabía qué podría haber causado este fenómeno inusual.

Pero luego otro médico escocés, James McNaught, se encontró con un paciente tan afectado por eructos combustibles que tuvo que dejar de fumar por temor a incendiar su casa.

Al pasar un tubo dentro del estómago del hombre, el doctor McNaught pudo analizar el contenido. Descubrió que una obstrucción en el intestino hacía que el contenido del estómago del hombre se fermentara, produciendo grandes cantidades de metano inflamable.

Aunque es potencialmente peligroso, este estado también sirvió como truco divertido.

En la década de 1930, un paciente intentó encender un cigarrillo mientras jugaba un juego de bridge, pero se sintió abrumado por la necesidad de eructar.

Como informó una revista médica: “Al estar en compañía intentó hacerlo discretamente a través de la nariz; dejó electrificados a sus acompañantes cuando produjo dos llamas que salían de sus fosas nasales”.

¿Qué podría ser más discreto que eso?


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Fuente: eldiariony.com

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¿Es malo acostarse a dormir después de comer?

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Es malo acostarse a dormir después de comer

Después de comer no deberías meterte en la cama a dormir. En algunos casos la comida se acaba transformando en grasa durante el sueño, pero hay otros aspectos que también deberías tener en cuenta. El organismo sigue trabajando por la noche con los últimos alimentos consumidos.

El cruce de procesos puede acarrear indigestiones y hasta derrames cerebrales. A continuación te mostramos algunas razones por las que hace mal dormir después de comer.

Acidez

Resulta complicado descansar correctamente después de llenar el estómago. El sueño y la digestión se mezclan llegando a provocar una acidez estomacal que sobrecarga al organismo. Un exceso de ácido en el estómago origina una sensación de ardor que se prolonga en algunas ocasiones hasta la garganta.

Incremento de peso

Aunque nos alimentamos con comida saludable, si no escogemos el momento adecuado, de poco servirá tanto esfuerzo ya que no aprovecharemos al máximo las propiedades de estos alimentos.

Un mal descanso ayuda al incremento de peso. En el caso de la cena, existe la posibilidad de que no sea digerida correctamente, por lo que habría más posibilidades de ganar en calorías y grasas.

Accidentes cerebrovasculares

Menos posibilidades habrá de sufrir un accidente cerebrovascular cuanto más tiempo transcurra entre la hora de la comida y el descanso nocturno, como demostraron estudios de la Univerdad de Ioannina. Al parecer, el reflujo gástrico podría originar apnea o una suspensión de la respiración durante el sueño.

Reflujo ácido

El reflujo es una enfermedad originada cuando la válvula que hay entre el esófago y el estómago no se cierra del todo. Esto provoca el paso de los ácidos gástricos hasta la garganta, apareciendo ardores.

Seguro que no pensabas que comer justo antes de meternos en la cama podría resultar tan perjudicial. Lo adecuado es que dejes al menos un margen de una hora y media o dos horas. Así podrás tener incluso un mejor sueño.

Fuente: noticiassin.com

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Salud

Vinculan enfermedades cardíacas al uso de dispositivos electrónicos para fumar

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Especialistas vinculan incidencia de enfermedades cardíacas al uso de dispositivos electrónicos para fumar
Santo Domingo: Aunque en el país no se tienen estudios ni  registros de casos específicos sobre daños a la salud cardiovascular causados por el  hábito de fumar utilizando dispositivos electrónicos, muy de moda entre los jóvenes,  especialistas de la cardiología coinciden en que su uso está vinculado al desarrollo de afecciones cardíacas.

El doctor Ernesto Díaz Álvarez, director de la Asociación Instituto Dominicano de Cardiología, entidad que cada año ofrece sobre las 45 mil consultas, recuerda que se ha demostrado que la nicotina que contiene el cigarrillo electrónico produce un aumento de  20% de la variabilidad de la frecuencia cardiaca y aumenta en un 10% la frecuencia.

Asimismo, la presidenta de la Sociedad Dominicana de Cardiología, doctora Claudia Almonte,  señaló que existen muchos estudios internacionales que indican que la exposición a la nicotina, aunque sean cigarrillos electrónicos, aumenta la adrenalina, expone el corazón a infartos y muerte súbita.

Entrevistados por separados, el doctor Díaz Álvarez y Almonte coincidieron en la importancia de que la población adopte hábitos saludables para evitar enfermedades del corazón, ya que el fumar constituye uno de los principales factores de riesgos para desarrollar enfermedades coronarias.

El director del Instituto de Cardiología explicó que en esa institución no se tienen casos directamente, pero que  la mayoría de los jóvenes que llegan a la emergencia presentando algún evento cardiaco niegan dicho hábito.

“Sí sabemos que este popular dispositivo electrónico, utilizado por millones de personas para dejar de fumar, implica daño al corazón, aunque algunos dicen que mucho menos que fumar directamente el cigarrillo y que el 40% de las muertes de fumadores se da producto de las arterias coronarias devenidas al tabaquismo”, dijo el doctor Díaz Álvarez.

Destacó que según la Sociedad Americana del Corazón, el cigarrillo electrónico produce aumentos rápidos y persistentes en la frecuencia cardiaca y la presión arterial y ese dispositivo podría generar un riesgo para la salud en las personas que nunca han fumado debido a la nicotina que contienen.

Investigación
En tanto, la doctora Almonte dijo que en el país no se ha hecho una investigación entre los jóvenes dominicanos que presentan eventos cardiovasculares para determinar la incidencia del dispositivo electrónico, pero a nivel mundial se han hecho estudios en pacientes que desarrollan ese hábito.

La idea, señaló no es cambiar de hábito, porque todo lo que crea dependencia es dañino. “Estamos en total desacuerdo, porque aunque posee menos niveles de exposición cancerígenos si la tiene , además sigue la exposición al vapor de nicótica, lo cual hace daño al corazón, a los latidos cardiacos, por lo que no estamos para nada de acuerdo con que se fomente el uso del cigarrillo eléctrico”.

Fuente: listindiario.com

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