Por: Gina E. Medina Farias, M.A.
San Juan, la tierra del Maguana, de amaneceres frescos en donde hombres y mujeres laboriosos fecundan la madre tierra para que brote de sus entrañas los granos y cereales tan anhelados en toda la patria, la tierra que lloró cuando la reina Anacaona vio mancillada su casta, la misma donde el cacique Enriquillo alzó su grito de libertad luchando en contra de los atropellos a su raza, la que ha tenido tres fundaciones y siempre aguerrida ha salido hacia adelante.
La que en la Sabana de Santomé se tiñó de rojo un 22 de diciembre del 1855, donde horas antes llegó a galope un mensajero de guerra portando un telegrama donde el general Pedro Santana le decía al General José María Cabral: "Ay de usted mi general si los haitianos beben agua del Rio San Juan".
Y en ésta misma tierra, entre la lucha de dos titanes, más que la intrepidez del haitiano Antoine Pierre el Duque de Tiburón, pudo más el deseo de libertad e independencia anidados en el ardiente corazón del sanjuanero el general José María Cabral, quien atravesó con su espada la garganta y después el corazón del enemigo invasor.
La cabeza del Duque rodó, regando con su sangre la tierra gloriosa de San Juan. Donde los dominicanos en medio de la algarabía, convencido de la victoria, vieron cómo se mezclaba la sangre como cosa sin sentido con el negro carbón de las hierbas quemadas, cerrando con broche de oro la Independencia Dominicana.
Desde hace seis años se está luchando por la vida, esta vez contra la empresa Gold Quest y los sanjuaneros traidores a su terruño, que han vendido su conciencia, que no tienen sentido de pertenencia, que no les importa sus raíces, que se arrodillan como viles traidores copiando en todas sus dimensiones al entreguista Santana y a todos los que la historia los ha señalado como tales.
El sábado 29 de octubre bajo las insignias: "ROMERO NO SE NEGOCIA Y EL AGUA ES UN TESORO QUE VALE MAS QUE EL ORO", hemos vuelto a marchar en contra de sus pretensiones, y quiero recordarles por si lo han olvidado que mientras exista un sanjuanero con conciencia existirá un General José María Cabral y aunque sea el último que quede el levantara bandera.
No nos vamos arrodillar, el pueblo de San Juan no se va a cansar: ROMERO NO SE NEGOCIA.
