“Yo llegaba a las 8 de la mañana, cogía todas las reservaciones, pedía lo que faltaba en la discoteca, la bebida, hacía la preventa de la primera hora… y la diferencia que cobraba por día respecto a los camareros era de apenas 500 pesos”, narró. “Ella me dijo: ‘Quiero que entiendas que los clientes no son de nadie, son de la empresa. Y tú simplemente eras un camarero más que pasó por el Jet Set’”, relató.
SANTO DOMINGO, REPÚBLICA DOMINICANA.– Gregory Adames, testigo clave del caso Jet Set, confesó que tras ser rescatado con mareos y heridas luego del colapso de la discoteca el 8 de abril de 2025, abandonó el hospital y regresó al lugar de la tragedia impulsado por la desesperación de ayudar a sus seres queridos y compañeros atrapados bajo los escombros.
Durante una entrevista con la comunicadora Camila García, Adames explicó que volvió al lugar pese a haber sido rescatado en condiciones delicadas, debido al vínculo emocional que tenía con muchos de los presentes.
“Porque mi gente estaba ahí… cuando tú tienes a alguien que tú quieres, aunque tú no puedas hacerlo, tú tratas de hacerlo. A mí me sacaron ya con mareo y ya. Y yo volví al otro día”, expresó sobre el tema.
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Gregory afirmó que jamás imaginó que la situación terminaría en una tragedia de tal magnitud, aunque insistió en que sí existían señales previas de que algo grave podía ocurrir.
Para explicar su postura, comparó lo sucedido con la historia de un hombre que, atrapado en una inundación, rechazó repetidas ayudas esperando un milagro divino, hasta morir ahogado.
Con esa analogía, sostuvo que las advertencias sobre el deterioro estructural del techo fueron ignoradas.
“No desde el lunes, desde la semana antes estaban habiendo advertencias de que algo podía pasar”, afirmó.
Adames explicó que cuando comenzó a trabajar en Jet Set ya existían problemas con la estructura del techo, aunque no de forma constante. Según relató, la distancia entre el techo y los plafones permitía que fragmentos de concreto, al desprenderse, rompieran fácilmente los plafones de yeso.
“Ahí son muchas las personas que vieron caer plafones”, sostuvo.
Renuncia
En otro momento de la entrevista, Gregory reveló detalles sobre su salida laboral del centro nocturno antes del colapso, asegurando que había renunciado debido a la falta de reconocimiento económico por sus funciones.
Explicó que durante años solicitó un aumento salarial, alegando que sus responsabilidades excedían las de un camarero convencional.
“Yo llegaba a las 8 de la mañana, cogía todas las reservaciones, pedía lo que faltaba en la discoteca, la bebida, hacía la preventa de la primera hora… y la diferencia que cobraba por día respecto a los camareros era de apenas 500 pesos”, narró.
Aseguró que incluso llegó a solicitar un salario de 25 mil pesos quincenales, pero Antonio Espaillat le respondió que no era posible.
Tras su renuncia, relató que surgieron tensiones con Maribel Espaillat, en lo que describió como el primer conflicto serio entre ambos en los años que trabajó en el establecimiento.
Gregory recordó especialmente una frase que, según dijo, nunca ha podido olvidar.
Luego de informar a varios clientes cercanos que ya no trabajaría en Jet Set, Maribel supuestamente le reclamó por el mensaje.
“Ella me dijo: ‘Quiero que entiendas que los clientes no son de nadie, son de la empresa. Y tú simplemente eras un camarero más que pasó por el Jet Set’”, relató.
Adames aseguró que esas palabras lo marcaron profundamente, ya que siempre consideró que luchaba por el bienestar y el crecimiento del establecimiento.
Sus declaraciones se producen en momentos en que el caso Jet Set continúa en los tribunales, donde Antonio y Maribel Espaillat enfrentan acusaciones de homicidio involuntario por el colapso que dejó 236 fallecidos y 180 heridos.
FUENTE: https://elnuevodiario.com.do/
