Asimismo, denunció haber sufrido maltratos por parte de su expareja durante la relación y sostuvo que esa situación fue una de las razones que la llevaron a separarse.
Entre lágrimas, describió la muerte de su hija como un hecho «macabro» y «planificado», insistiendo en que los responsables actuaron con crueldad y que el crimen no puede quedar sin consecuencias.
Por amor a Dios, que la muerte de Lucerito no quede así. Que se haga justicia por ella», expresó.
La mujer también solicitó que continúen las investigaciones hasta esclarecer completamente las circunstancias que rodearon la muerte de la menor y determinar las responsabilidades correspondientes.
