SANTO DOMINGO, República Dominicana: – “Se me murió una hija la semana pasada, que estaba muy enferma de diabetes”, así inicia Martín Hilario González, un limpiabotas de 72 años de edad, la súplica de ayuda para su otra descendiente, la cual está sobrepeso y no puede caminar.
Hilario quien reside en el sector de Punta en Villa Mella, Santo Domingo Norte, alegó que Leidy Hilario, de unos 46 años, es madre soltera con dos hijas menores, “no puede hacer nada, porque es demasiado obesa, y la necesidad de ella es que quiere salir de ese problema”, expresó su padre.
Asimismo, narró a El Nuevo Diario que Leidy inició los chequeos en el Instituto Nacional del Cáncer para poder evaluar el costo de una cirugía bariátrica, con esfuerzos pudo realizarse los análisis, pero tras la doctora irse de vacaciones y durar un mes, ya los chequeos no funcionan.

Argumentó que no cuentan con los recursos económicos para iniciar, otra vez las analíticas y mucho menos la cirugía.
Reiteró que su hija no puede hacer nada, y solo se mueve de su cama a la sala.
“Yo limpiando zapatos, ¿cómo voy a pagar una operación de ese tipo?, apenas puedo llevar la comida todos los días.
Por otro lado, argumentó que trabajó por varias décadas en el sector privado, y cuando solicitó la pensión se la negaron por problemas en su acta de nacimiento, así mismo indicó que también visitó al Consejo Nacional de la Persona Envejeciente (Conape) con el mismo fin, pero aún no ha tenido respuesta.
Pidió la intervención de las autoridades dominicanas y escuchen su clamor, ya que por la muerte de su pariente y no tener los recursos para ayudar a su hija ha estado desesperado y muy ansioso.
Fuente: https://elnuevodiario.com.do
