– La Procuraduría General de la República (PGR) informó este viernes la implementación de nuevas medidas en el sistema penitenciario nacional, siguiendo las directrices del Ministerio de Salud Pública, para la prevención y control del coronavirus (COVID-19) en los diferentes recintos penitenciarios del país.
La PGR explicó que como parte de las nuevas medidas, el personal que administra los centros penitenciarios deberá identificar un coordinador y un equipo de trabajo entrenado que conduzca el proceso de prevención, concienciación, preparación y respuesta para la atención de los casos, así como crear comisiones evaluadoras para identificar los casos de internos vulnerables de acuerdo a la clasificación establecida por las autoridades sanitarias, entre éstos, los adultos mayores, los que tienen condiciones especiales y los que tengan enfermedades como diabetes, hipertensión u otra afección crónica.
Como parte de las nuevas medidas, se extremarán el cuidado en el lavado de manos, antes y después de comer y tocar objetos, y se colocarán afiches en lugares visibles sobre técnicas de lavado de manos, estornudos y tos, así como promover no fumar en el recinto, ya que esta práctica contribuye a incrementar los problemas respiratorios.
Los equipos de salud de la instalación penitenciaria deberán monitorear diariamente a los privados de libertad de las celdas donde se hayan detectado casos sospechosos de COVID-19, así como separar y colocar en una celda o área con mayor ventilación a los que presenten mayores síntomas respiratorios.
Además, será aislado todo privado de libertad que provenga de otros lugares, ya sea, por ser repatriado o personas arrestadas directamente en el aeropuerto, quienes deberán ser puestos en aislamiento durante un período de 14 días en un lugar específico y exclusivo para tal efecto, entre tanto se completan los estudios correspondientes para confirmar o descartar la enfermedad.
De igual manera, se informó que los centros contarán con personal de salud capacitado para detectar los síntomas de una posible infección por COVID-19, procediendo a referir los mismos con casos sospechosos, probables o confirmados y que presenten complicaciones pulmonares, enfermedades clínicas u otros criterios de hospitalización.
Si las condiciones clínicas del interno empeoran o se hicieran insostenibles para el manejo del interno a juicio del equipo de salud, se procederá a su notificación a las autoridades del Ministerio de Salud y del Servicio Nacional de Salud para su referencia a un centro autorizado, según la localización del recinto penitenciario.
En el caso de los reclusos que hayan compartido celdas y personas encargadas de los cuidados, se considerarán como contactos y se tomarán sus datos epidemiológicos básicos, estableciendo las autoridades de salud los mecanismos necesarios para su evaluación y seguimiento, según el protocolo establecido.
Fuente: https://elnuevodiario.com.do
