El organismo informó que el sismo se originó a una profundidad aproximada de 50 kilómetros bajo la superficie terrestre, una característica que contribuyó a que las sacudidas se sintieran con intensidad en amplias zonas del país.
TOKIO, JAPÓN: – Un terremoto de magnitud 5.5 sacudió este martes el este de Japón, generando fuertes movimientos en Tokio y otras zonas cercanas. Aunque el temblor fue ampliamente percibido por la población, las autoridades descartaron el riesgo de tsunami y, hasta el momento, no se han reportado víctimas ni daños materiales significativos.
De acuerdo con la Agencia Meteorológica de Japón (JMA), el movimiento telúrico ocurrió a las 19:46 hora local y tuvo su epicentro en la prefectura de Ibaraki, situada al noreste de Tokio.

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El organismo informó que el sismo se originó a una profundidad aproximada de 50 kilómetros bajo la superficie terrestre, una característica que contribuyó a que las sacudidas se sintieran con intensidad en amplias zonas del país.
Fuertes sacudidas en varias prefecturas
Las autoridades indicaron que algunas localidades de la prefectura de Gunma registraron un nivel de intensidad de 5 inferior en la escala sísmica japonesa, que mide el impacto de los movimientos telúricos sobre la superficie y evalúa su potencial destructivo.
Los residentes de Tokio también reportaron fuertes temblores, aunque la situación se mantuvo bajo control y los servicios de emergencia no informaron incidentes graves tras el evento.
Sin alerta de tsunami ni reportes de daños
Tras evaluar la situación, la Agencia Meteorológica de Japón confirmó que el terremoto no generó condiciones para la formación de un tsunami, por lo que no fue necesario emitir alertas costeras.
Asimismo, las autoridades continúan monitoreando posibles réplicas, aunque hasta el cierre de esta información no existían reportes oficiales sobre daños estructurales o personas afectadas.
Japón, una de las regiones más sísmicas del planeta
Japón se encuentra ubicado sobre el denominado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las zonas con mayor actividad sísmica y volcánica del mundo. Debido a esta condición geológica, el país experimenta terremotos con frecuencia y ha desarrollado estrictos estándares de construcción para reducir los riesgos asociados a estos fenómenos naturales.
La preparación constante de las autoridades y la resistencia de las infraestructuras han permitido minimizar el impacto de numerosos eventos sísmicos ocurridos en las últimas décadas.
Fuente: https://elnuevodiario.com.do
