Durante la presentación de la denuncia, según informó este viernes la Guardia Civil, la mujer entró en numerosas contradicciones que hicieron sospechar de la falsedad de lo expuesto.
En la investigación, se descubrió que varios hombres habían ingresado en distintas fechas en el Hospital de León con síntomas similares, como midriasis arreactiva (dilatación de las pupilas), sequedad bucal, dificultad de coordinar movimientos y habla, disminución de la consciencia, y se dieron cuenta de la desaparición de dinero.
Estos casos pusieron en alerta a los investigadores que confirmaron la presencia de la detenida momentos antes de cada uno de estos episodios.
El registro del domicilio de la acusada resultó en la incautación de escopolamina (“burundanga”). También se encontraron numerosas pruebas de la preparación de la sustancia con la que la mujer envenenaba a sus víctimas.
