La idea surgió tras una entrevista con Michael Guzmán, quien destacó su profundo apego a la cultura dominicana, especialmente la música, y su amor por el espacio. Movida por esa dualidad, la periodista Olga Pérez propuso crear una pieza que representara lo que Michael simboliza: una conexión entre sus raíces terrenales y su mirada puesta en las estrellas.
SANTO DOMINGO, República Dominicana: – En una mezcla única de creatividad, ciencia y cultura, MAIKING ha dado vida a una obra musical que redefine los límites de la música y la imaginación, inspirada en la historia de Michael Guzmán, ingeniero de la NASA y piloto aviador, que sueña con convertirse en el primer astronauta dominicano.
Esta noticia le puede interesar; Mi mujer sale a beber, se emborracha y se endr0g4 y cuando vuelve a la casa me entra a golp3s

Está pieza musical es una fusión innovadora entre el merengue y sonidos que evocan la grandeza del universo.
La idea surgió tras una entrevista con Michael Guzmán, quien destacó su profundo apego a la cultura dominicana, especialmente la música, y su amor por el espacio. Movida por esa dualidad, la periodista Olga Pérez propuso crear una pieza que representara lo que Michael simboliza: una conexión entre sus raíces terrenales y su mirada puesta en las estrellas.
“Pensamos en mezclar ritmos globalmente relacionados al espacio, con bachata o merengue,” explica Olga. Fue así como pedimos al productor musical Michael Calderón (MAIKING), que fusionara ese estilo con ritmos dominicanos.”
Aunque también se probó con bachata, la fuerza del merengue ganó el corazón de Michael y del equipo creativo.
“Cuando escuché la pieza, dije: ‘Esto suena como un Merengue Espacial” comentó Albert De La Cruz, ilustrador del proyecto.
Ahora, esta obra musical, está disponible en Spotify, Merengue Espacial no solo rinde homenaje a las raíces culturales de Michael, sino también imagina un futuro donde este género dominicano sea escuchado más allá de nuestro planeta.
Este proyecto nos invita a soñar. Además, es un regalo para la comunidad dominicana interesada en la ciencia.
“Esta canción no solo es música; es un puente entre lo que somos y lo que podemos llegar a ser,” concluye Olga Pérez.
Fuente: https://elnuevodiario.com.do
